Origen

Para poder explicar que es el Alarde de Hondarribia es imperativo hablar de los Fueros, en este caso, de los Fueros de Gipuzkoa. Los Fueros eran la Leyes propias de la provincia, y los habitantes de Gipuzkoa se regían por ellas.

En los Fueros se establecía todo lo necesario para la buena marcha del país: su gobierno, el comercio, los aranceles, la navegación, la ganadería, la justicia etc. Todo lo relacionado con la guerra y el particular servicio militar que debían cumplir los guipuzcoanos también estaban recogidos en los Fueros de Gipuzkoa. Esto suponía para los habitantes de Gipuzkoa un régimen jurídico especial dentro del Reino de Castilla (y de España después) hasta su abolición definitiva en 1876.

 

“El gobierno general trascendente a todos los pueblos se funda en los fueros de Guipúzcoa, que todos deben guardar en conciencia y justicia. No hay fuero más limpio y claro y de origen más antiguo que el de Guipúzcoa, como lo demostraré en obra aparte que seguirá a esta descripción. El fuero impreso contiene muchos títulos, y en cada uno muchos capítulos, todos concernientes al buen régimen y gobierno de los pueblos entre sí, con la provincia, con el rey, en orden a montes, a la hermandad, etc. Este fuero de Guipúzcoa uno es primitivo, original y como radical, y de éste habla en aquellos títulos, que declaran ser noble Guipúzcoa en todos sus hijos, como lo han sido siempre ; ser país libre para naturales y extranjeros; libre por mar y tierra en todos géneros, mercaderías y comercios ; libre de pechos , sisas y tributos. Este fuero de Guipúzcoa no tiene otro origen que el de su primera población. No procede de alguna concesión y favor humano. Antes que Castilla y Navarra tuviesen reyes gozaba Guipúzcoa de este fuero primitivo. Cuando Guipuzcoa en tiempo antiguo anduvo como república aparte , y después, cuando unida á Navarra se gobernó por este fuero , y desde el año 1200, en que se unió á Castilla , se ha conservado con el mismo fuero, sin que ninguno de los reyes de Navarra o de Castilla se lo haya quitado hasta ahora.”

Corografía ó descripción general de la muy noble y muy leal Provincia de Guipuzcoa : Obra inédita – Larramendi, Manuel de (1690-1766) – 1882

 

Cuando se declaraba la guerra o el territorio era invadido (casi siempre por el Reino de Francia), la Diputación de Gipuzkoa elegía un Coronel General y se procedía nombrar una Diputación a Guerra. El Coronel era el jefe de todas las fuerzas armadas del país, mientras que la Diputación a Guerra se ocupaba de los asuntos bélicos.

La tropa por su parte, estaba compuesta por todo aquel hombre de entre 18 y 60 años que estuviesen en condiciones de ir a la guerra. Estos debían acudir raudos a donde la Diputación de Guerra les convocase, la cual, tenía su cuartel general en la Villa de Hernani.

 

“La diputación a guerra tiene su plaza de armas en la villa de Hernani, y desde allí manda todas las expediciones, y movimientos y operaciones de sus tropas. Y es increíble, si no se ve, la presteza con que se arman todos los guipuzcoanos y acuden con sus cabos, banderas, pífanos y tambores a donde están destinados.”

Corografía ó descripción general de la muy noble y muy leal Provincia de Guipuzcoa : Obra inédita – Larramendi, Manuel de (1690-1766) – 1882

 

Los alcaldes eran los capitanes de las tropas de cada pueblo y en muchos ayuntamientos se almacenaban armas y pólvora que rápidamente se ponían a disposición de sus milicias cuando estas eran requeridas.

 

“Hay casas de ayuntamiento o casas de consejo en todos los pueblos, y algunas muy suntuosas y de bella fabrica, especialmente en los diez y ocho señalados para las juntas generales de la provincia. En estas casas están comúnmente los archivos y las armerías, donde están guardados los fusiles, bayonetas, frascos para pólvora, cartucheras y lo demás, todo con mucho orden y división; y en muchas se conservan las picas antiguas y mosquetes, con sus horquillas y otras armaduras de la antigüedad.

Todo esto es a cuenta y costa de cada pueblo, para los alardes, que deben hacerse cada año, como para armarse de pronto en asonadas de guerra o irrupciones repentinas de enemigos por mar y tierra. Y fuera de esto apenas se encontraría país donde haya tantas escopetas en las caserías y casa de los pueblos.”

Corografía ó descripción general de la muy noble y muy leal Provincia de Guipuzcoa : Obra inédita – Larramendi, Manuel de (1690-1766) – 1882

 

No obstante, en las dos plazas amuralladas que tenia Gipuzkoa (Hondarribia y Donostia) había sendas guarniciones de soldados del Rey de Castilla. De acuerdo con el Padre Larramendi, las relaciones entre los ejércitos del rey y la Diputación fueron siempre buenas, y en lo referente a la guerra, los generales del rey se entendían y comunicaban con el coronel general de la provincia por vía de aviso y no por orden.

 Si las armas se guardaban en muchos ayuntamientos y eran soldados los hombres comprendidos entre 18 y 60 años, había que hacer en todos los pueblos, al menos una vez al año, un alarde o revista de armas, para saber así el número de efectivos y armas con los que se contaban, así como su estado.

 La desaparición de los Fueros, y por ende, de las milicias forales propicio el fin de la necesidad de realizar las revistas de armas o alardes en los pueblos de Gipuzkoa. No obstante, el Alarde de Hondarribia ha sobrevivido hasta nuestros tiempos debido a su componente religioso, ya que tras el Sitio de 1638, el Ayuntamiento dispuso que además de la procesión hasta Guadalupe, la Misa y los festejos, cada 8 de septiembre se celebrase la muestra general de armas; en la misma fecha.

Al ligar la tradicional muestra de armas o alarde al voto realizado a Nuestra Señora de Guadalupe, Hondarribia ha logrado preservar tras la abolición de los Fueros y hasta hoy en día su Alarde.